Madrid, España. El Banco Popular Dominicano ha llegado a la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026 con una agenda intensa: sostendrá 47 reuniones y evaluará 17 proyectos turísticos con una inversión superior a los US$2,300 millones que requerirán financiamientos cercanos a los US$1,300 millones, sumarían unas 7,500 habitaciones y generarían 6,000 empleos directos y 18 mil indirectos en las zonas norte y este del país.
El anuncio fue hecho ayer por el presidente ejecutivo del Banco Popular, Christopher Paniagua, durante un desayuno en el que resaltó que las inversiones en el sector turístico aumentan cada año, lo que habla muy bien del futuro del país. En ese sentido, destacó que la cartera turística del banco cerró el año pasado con un balance, de US$1,900 millones (incluyendo Popular Bank, la filial de Panamá) y un crecimiento de un 27%.
“En los últimos 30 años, este ha sido el comportamiento de la cartera del sector turístico, en sentido general. Representa el 12% de la cartera de la organización, seguida por energía, un 9%”, dijo Paniagua durante el tradicional desayuno que el Banco Popular ofrece a los periodistas que cubren las incidencias de Fitur, realizado en las instalaciones del hotel Fénix Gran Meliá.
Junto a Paniagua encabezaron el desayuno Luis E. Espínola, vicepresidente ejecutivo senior de Negocios Nacionales e Internacionales; Antonia Antón de Hernández, vicepresidenta ejecutiva senior de Gestión Humana, Transformación Cultural, Administración de Créditos y Cumplimiento; Robinson Bou, vicepresidente ejecutivo de Negocios Empresariales y de Inversión; José Mármol, vicepresidente ejecutivo de Comunicaciones Corporativas, Reputación y Banca Responsable del Grupo Popular; Juan Manuel Martín de Oliva, vicepresidente del Área de Negocios Turísticos; José Hernández Caamaño, vicepresidente del Área de Ingeniería y Mantenimiento; Mariel Bera, vicepresidenta del Área de Relaciones Corporativas y Banca Responsable; y Karina Vallejo, gerente senior de la División de Negocios Turísticos.
Sobre los destinos
Aunque el 90% de los proyectos que financia están ubicados en el Este del país, desde La Romana hasta Miches, Paniagua destacó que actualmente están viendo tres proyectos en la zona norte y, además, se está renovando el interés por el suroeste.
Sin entrar en mayores detalles de los planes que tienen para Cabo Rojo porque serán anunciados durante la feria, Paniagua adelantó que el Popular tendrá un papel importante allí, tal como lo ha hecho en los demás polos turísticos.
Tras afirmar que el turismo es la piedra angular del crecimiento económico y bienestar del país, algo que el Banco Popular visualizó desde hace tres décadas años, Paniagua recordó financiaron el primer hotel en Bávaro y también lo hicieron en Miches.
Paniagua aseguró que están muy optimistas con el futuro del turismo y, de hecho, dijo que durante la feria se reunirán con cuatro con cadenas hoteleras que quieren evaluar transacciones como la que hizo el Banco Popular el año pasado, cuando anunció la adquisición del 25% de las acciones de dos hoteles Meliá en República Dominicana con una inversión de US$75 millones hecha a través de la Administradora de Fondos de Inversión Popular (AFI Popular), que es una filial del Grupo Popular.
“Nuestro compromiso con el sector sigue más firme que nunca. El turismo, el año pasado, representó el 9.2% con la actualización del Banco Central del Producto Interno Bruto del país”, señaló Paniagua al tiempo de recordar que el sector generó US$11.2 millones para la economía y que el año pasado llegaron 11.7 millones de turistas.
Como el 80% de los turistas llega por avión y un 20% entran por los cruceros, Paniagua indicó que también están evaluando y apoyando la expansión de los puertos.
Resalta la estabilidad
El sector turístico dominicano es tan estable que Paniagua resaltó que el 70% de las habitaciones pertenecen a grupos hoteleros que tienen más de 20 años en el país. Este año, sin embargo, el Banco Popular sostendrá de trece a catorce las reuniones con hoteleros que no tienen inversiones en el país.
Eso sucede gracias a que República Dominicana es, ante la mirada de Paniagua, una apuesta ganadora porque lo tiene todo: la calidez de su gente, la belleza natural, la estratégica ubicación geográfica y la diversidad de destinos y oferta se une, sobre todo, una estabilidad social y económica que son vitales en un momento en que el mundo vive tanta tensión.
Otro aspecto importante, citó Paniagua, es que el turismo ha evolucionado: del hotel todo incluido que invertía US$110 mil por habitación cuando comenzaron a financiar esos hoteles en los años 90’, hoy hay inversiones de hasta US$600 mil por habitación.
Sobre el dólar y la reforma
Para Paniagua el aumento de la tasa del dólar no es un problema porque no existen razones estructurales para desconfiar de la tasa del dólar contra el peso dominicano: “nosotros tenemos suficientes divisas, generamos suficientes divisas para atender las necesidades del país”.
Respecto al crecimiento económico, indicó que el año pasado fue de 2.2%, por debajo de lo tradicional, pero para el 2026 será de 4.5%, que es el crecimiento más alto proyectado en América Latina.
Pasando a la reforma fiscal, que tanto se ha discutido, Paniagua afirmó que está de acuerdo siempre y cuando sea una reforma integral que no perjudique el crecimiento económico, ya que es gracias a la constancia de un crecimiento de 4 o 5% que la República Dominicana es una de las economías más importantes de América Latina. Por ello, como entiende que el Gobierno necesita más recursos para llevar a cabo sus planes de inversión, dijo que como sector privado están abiertos a ver el tema de una reforma que mejore la eficiencia de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), pero que no obstaculice el crecimiento.
Los retos del turismo
Al hablar los retos que aún tiene el país en materia de turismo, Paniagua citó que queda pendiente mejorar la conectividad: los pasajes son tan caros que llegar a la República Dominicana, por ejemplo, cuesta el doble que a México. Por eso entiende que es necesario que haya nuevas líneas aéreas que ayuden a fomentar una conectividad a un precio razonable.
La conectividad interna también es un reto para algunas zonas del país como el sur y las montañas porque, de lo contrario, será muy difícil que los turistas lleguen.
En Cabo Rojo, por ejemplo, si el aeropuerto y una carretera que permitan la conectividad el destino no tendrá éxito. Esa fue la experiencia de Punta Cana y Bávaro, que tuvieron ese reto en el pasado, pero fueron evolucionando después que se hicieron las inversiones necesarias.
En Cabo Rojo se están tomando esas previsiones: gracias a la alianza público privada se contempla carreteras, aeropuerto, puerto, la zona de hoteles y una oferta complementaria, en sentido general. En lo que respecta al banco, ya encontraron el lugar donde establecerán una sucursal. Además, están proyectando abrir otra en Miches.
Con estos nuevos polos se intenta, además, resolver otra gran deuda de los gobiernos con los polos turísticos: los niveles de descuido y hacinamiento que hay alrededor de muchos hoteles. En ese sentido, aseguró, ahora los polos se están desarrollando con una estrategia distinta para evitar que se repitan los errores del pasado.
Solidaridad con España
El desayuno inició con unas palabras de solidaridad con las víctimas del descarrilamiento y choque de trenes que ha provocado la muerte de al menos 40 personas en Córdoba.
Un minuto de silencio
También hubo un minuto de silencio en solidaridad con el camarógrafo Manuel Pujols, cuya madre falleció mientras él se encuentra en Madrid trabajando.





