EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Con el corazón rebosante de emoción y orgullo, Marsia Ramírez ha vivido una de las experiencias más inolvidables de su vida al presenciar los triunfos de sus hijos, Patricia González y Denzel González, quienes conquistaron medallas de plata y bronce en las competencias de natación de los IV Juegos Mundiales de Policía, celebrados en la República Dominicana.
La alegría de esta madre se multiplica al ver cómo sus hijos convierten años de esfuerzo, disciplina y sacrificio en resultados que llenan de orgullo a su familia, a la Policía Nacional y al país. Denzel González alcanzó seis medallas en total, mientras Patricia también se destacó en estas competencias internacionales, demostrando el talento y la dedicación de los atletas dominicanos.C
Para Marsia, cada medalla representa mucho más que un lugar en el podio: simboliza las horas de entrenamiento, los desafíos superados y los sueños que ha acompañado como madre. Verlos competir tanto individualmente como en las pruebas de relevo constituye una recompensa emocional que trasciende cualquier reconocimiento deportivo.
Su historia refleja el amor incondicional de una madre que encuentra en los logros de sus hijos una felicidad inmensa y la satisfacción de verlos crecer, luchar y representar dignamente a su nación.
En estos Juegos Mundiales, las medallas de Patricia y Denzel cuentan también la historia de Marsia Ramírez: una madre orgullosa que celebra con lágrimas de alegría cómo sus hijos llevan el nombre de la República Dominicana a lo más alto del deporte policial internacional. Del Nuevo Diario.





